Una noche en su casa... Señora

Comedia en tres actos de Juan de Letraz

La acción transcurre en una acomodada casa de París, la de los señores Divrey, Gastón y Elsa, adinerados y hastiados de sus vidas monótonas y aburridas.
En ella se encuentra un mayordomo: Carlos, que en verdad es Mauricio, el Vizconde de Guetarí, que por su mala cabeza y por dinero se ha colocado a petición de Carlos Leroi.

A esta casa van apareciendo...

Carlos Leroi, escritor desconocido y que está locamente enamorado de la señora Divrey, que se presenta en la casa como Mauricio, el Vizconde de Guetarí, con el pretexto de verse con su antigua compañera...
Clara Gauthier, amante de Gastón y creyendo que éste está soltero llega para decirle que ha conseguido el divorcio y se presenta como la prometida de Mauricio, que es Carlos...

Rosina Muriel, apalabrada en matrimonio con el Vizconde de Guetarí al que no le conoce, pero cansada de esperar a éste, va a casa de su amiga Elsa para buscar nuevos rumbos y lo encuentra en Mauricio, que es Carlos...

Alicia de la Gran Ville, la tía de Mauricio, que va en busca de Rosina y de su sobrino para que se casen...

Y lo que pasa es que... Ya se lo pueden imaginar: líos y más líos.

 

Reparto:

  • MAURICIO: José Martín
  • CARLOS: Antonio Pérez
  • ELSA: Mercedes Muñoz
  • GASTÓN: Luis Guerra
  • CLARA: Teresa Domínguez
  • ROSINA: Mª José Vega
  • ALICIA: Leonor Espejo

Realización:

  • MAQUILLAJE: Victoria López
  • ATREZZOS: Francisco Sánchez
  • SONIDO: Alejandro Bueno
  • CÁMARAS:
    • Juan L. Elena
    • Julio Guerra
  • AYUDANTE: Juan Ruiz

Fue representada...

  • 26/05/96 Club Nazaret. Estreno ante 300 espectadores. Representación tímida con excelente decoración.
  • 01/06/96 Club Nazaret. Representación buena ante 100 espectadores. Escasa propaganda en los medios de comunicación.
  • 29/11/96 Rota. Representación deficiente. Lleno completo.
  • 11/02/97 Jerez - Colegio La Salle. Representación buena a beneficio de Manos Unidas. Unos 50 espectadores.

 

- Pero pienso que la primera condición de un mayordoma, es la educación.

- Decía, que me olvidaba decirle al señor que me he encontrado esta pitillera en el fondo de este sofá.

- ¿Tenemos nosotros algo que ver?

- Voy a ausentarme unmomento, ¿eh?

- Oye, ¿quién es la señora tan amable que me ha recibido?

- Bueno... Pues... ya sabe... En cuanto se presente la ocasión... yo...

- Pues entonces, vanos, vamos.

-

- ... porque tienes que tener un temperamento...

- En verano. En verano los maridos son más independientes.

- Bueno, es una solución, pero quiero otra mejor.
- La tendrás

- Le suplico que crea, que su marido ha sido... el único responsable.

- Mauricio. No esperaba verte tan pronto.

- Oiga, perdone. Pero se me ha olvidado cómo se llama completamente.

- ¡Sí, tienes hambre, tienes hambre! Vamos a tomar una copita de Oporto y unas galletitas saladas... - - ¡Que no tengo hambre!

- Espero que esta noche sea estupenda para todos.

- Y un favor vale otro favor.

- El varano pasado hice la locura de traer una señorita aquí.

- Y ahora, ¿quieres decirme dónde está Rosina?

- Tome, señora, que se va a enfriar. 
- Toma, ponte el abrigo, tiita.

- Unos pañuelos negros a estilo de Suecia.

- Porque a mí también me da miedo la oscuridad de la noche.

- ¡¡¡CINTURÓN!!!

- ¿Me va a necesitar toda la noche? Lo digo por si tengo qwue remplazarle por algún motivo.

- Gastón: ¿te has muerto?

- Yo sólo deseo pertenecerte, pero con una condición, ¿eh? que hagas lo mismo que yo.
- Claro, hija... Lo mismo y al mismo tiempo.

- Estoy saboreando de antemano los tesoros que me van a pertenecer... Eres una mujer extraordinaria... Tienes... tienes una mezcla de audacia y de pudor...

- !Ay, por Dios! ¡Cálmate!

- ¿Pero qué dices, amor mío?
- ¿Amor suyo... ? Yo no soy su amor.

- Pero, ¿se puede saber cómo ha entrado usted en mi casa?

- Él es mis sobrino, el Conde de Guetarí.

Es una señorita, la dueña del chalet de al lado, que ha perdido la llave y pregunta si puede pasar

UNA NOCHE EN SU CASA..., SEÑORA